viernes, 8 de abril de 2016

Leyenda de "La Coronada"

No hay lugar histórico que no tenga una áurea tradición, transmitida de generación en generación por las gentes del lugar. Éstas, como la mayor parte de las ficciones populares, siempre están basadas en algún fundamento histórico. 

Ciudad Rodrigo, por sus especiales circunstancias históricas, es una rica fuente de ficciones populares, que han contribuido a aumentarla, las mil reliquias que se han ido desenterrando de cuando en cuando…

En esta sección del Blog, daremos un paseo por el Ciudad Rodrigo más misterioso, poblado de antiguas leyendas, que se debaten entre la ficción y la realidad. Hoy comenzaremos con la leyenda de "La Coronada". 

LA CORONADA

En el interior de la Catedral de “Santa María” de Ciudad Rodrigo, están los sepulcros de algunos destacados personajes de la villa. Entre ellos, se encuentra el de Marina Alfonso, popularmente conocida como “La Coronada”, y cuya leyenda narraremos en este post.

Se sabe por documentos de la época, que Marina Alfonso fue una dama mirobrigense bien acomodada perteneciente a la familia de Los Pacheco, y que según la tradición popular, poseía una prodigiosa hermosura y era un ejemplo de castidad. Su belleza era tal que despertó la pasión de un rey español que visitó la localidad.

El rey, estaba empecinado en derrocar la virtud de la dama, pero ella, muy honrada reclinó las ofertas reales e ignoró las amenazas del soberano. Éste, primeramente intentó atraer sus encantos con lindezas, pero antes las negativas de la dama y no estando acostumbrado a que le llevasen la contraria, recurrió a poderosas amenazas, dando a entender que la familia de la dama podría conocer su cólera. La joven, desolada, y siendo consciente que su propia familia corría un serio peligro, se refugió en la lectura de un libro titulado "Máximas del Evangelio, y resumen de la moral cristiana", donde leyó la siguiente sentencia: "Si tu ojo derecho te escandaliza, arráncatele; quiere decir, si lo que te es más apreciable y de mayor utilidad, le es una ocasión de pecado, córtalo, huye de ello, sacrifícalo sin dilación cueste lo que costare".  

Citó al rey en su casa, y ordenó a sus criados que pusiesen al fuego una tina de aceite hasta hacerlo hervir. Cuando el monarca se presentó en el hogar de la joven, la dama se echó por encima de su cuerpo el aceite hirviendo, el cual desfiguró horriblemente su rostro y posteriormente le causó la muerte, mientras pronunciaba estas palabras "No quiera Dios que por ti, caiga en tal vil y torpe pecado". El rey, al ver lo desfigurado del rostro de la chica, quedó horrorizado y se marchó de Ciudad Rodrigo con el peso de la culpa.

Detalle Fachada Catedral "Santa María" de Ciudad Rodrigo
Marina Alfonso, fue enterrada en la Catedral, en un suntuoso sepulcro, sobre el cual se hallaba la estatua yacente de la dama con una corona real, la cual se dice que fue el propio monarca arrepentido, quien la mandó colocar. Por este motivo, es conocida por el sobrenombre de “La Coronada”. Hoy en día, no se conserva este sepulcro, ya que son muchas las sepulturas desaparecidas de la Catedral, pues a partir del siglo XVII, fueron sustituidas por losas adosadas a los muros de la misma. Aunque el historiador Sánchez Cabañas, llegó a conocerlo en vida, y en su libro de historia de Ciudad Rodrigo, lo describe como un monumento suntuoso y en la estatua aparecían las quemaduras en referencia de la defensa de la virtud suicida. Y Don Lope Domenech y Bustamante en su libro "Leyendas Tradicionales Mirobrigenses", escrito en 1.880, lo describe de la siguiente manera: "Este sepulcro que se halla enfrente de la puertecilla del coro, no tiene seguramente en la actualidad, la magnificencia y lujo que tuvo en otro tiempo, según refieren algunos manuscritos y crónicas antiguas que he leído, pero llama sin embargo la atención hacia él, una corona real situada en la parte inferior de la losa, y la particularidad de hallarse ésta medio oculta, tras de un viejo confesionario. ¿Qué virtudes encierra este sepulcro a cuyos pies se ha humillado una corona y cuyo pudoroso recato parece sobresaltarse por tal honra hasta el extremo de acogerse presuroso e inquieto al tribunal santo de la penitencia? ¿Qué grandeza es la de esas cenizas que así desdeñan las mundanas vanidades? ¿Qué humildad es esa, que a despecho de sí misma descuella altiva sobre la loca soberbia humana? Estas y otras reflexiones, me obligaron a leer el epitafio de este sepulcro, que se limita a decir: Aquí yace la noble Marina Alfonso, que comúnmente llaman la Coronada".

Como recuerdo de tan noble acción, aún existe una lápida en la nave de la epístola con la siguiente inscripción: “Aquí yace la noble Marina Alfonso que comúnmente llaman La Coronada. Falleció era de 1Z53”. Cuenta la leyenda que la “Z” que figura en la fecha, tiene la finalidad de ocultar la identidad del rey. Pero se cuenta que se trató del rey Juan II, quien acostumbraba a visitar Ciudad Rodrigo, siendo una visita, en Octubre de 1453... 

sábado, 12 de marzo de 2016

Antonio de Ciudad Rodrigo (Antonio Civitatencis)

Fue un misionero franciscano del Siglo XVI, natural de Ciudad Rodrigo, de donde tomó el sobrenombre y uno de los denominados “Doce Apóstoles del Nuevo Mundo”, es decir, formó parte del grupo de los 12 primeros franciscanos que llegaron a México en 1.524 y que ejerció las labores misioneras entre los nativos.

El misionero mirobrigense destacaba además de por ser un incondicional defensor de los derechos de los indígenas, por su consigna de no claudicar jamás de la pobreza franciscana y caridad con el prójimo. Al desembarcar recorrió descalzó la larga travesía de 60 leguas que separaban el puerto de Veracruz de la ciudad de México.  Llevaba tan a rajatabla la pobreza franciscana, que caminaba siempre descalzo, dormía en el suelo, únicamente bebía agua y se alimentaba escasamente de tortillas, el pan de los indios.

Antonio de Ciudad Rodrigo, decidió regresar a España, para negociar con el emperador Carlos V sobre la obtención de derechos para los indígenas. Fue el primero en pedir que no fuesen relegados a tantos trabajos y vejaciones como en aquellos primeros tiempos padecían y para que se diese libertad a los que injustamente se tenían como esclavos. Gracias a este viaje,  el emperador accedió y nombro a Fray Antonio de Ciudad Rodrigo encargado de avisarle si no se cumplían las cédulas que el fraile había promulgado en favor de los indígenas. Tras haber obtenido esto, volvió a México en 1.529 acompañado de otro 20 franciscanos más, entre ellos Fray Bernardino de Sahagún que en esa época estudiaba en Salamanca. Se dice, en antiguas escrituras, que fue gracias a este empeño de fray Antonio de Ciudad Rodrigo, que quedaron en México y América latina en general gran cantidad de indígenas, ya que de haber continuado la esclavitud, hubiera ocurrido como en la parte norte del continente, y prácticamente hubiesen desaparecido por completo.


Fue elegido obispo de la Nueva Galicia, pero debido a su extrema humildad, rechazó la mitra de Compostela (Galicia) y murió en el convento de México en 1.553

Azulejo ubicado a las afueras del convento franciscano de Belvís de Monroy (Cáceres)

miércoles, 6 de enero de 2016

GUÍA REPSOL: Ciudad Rodrigo entre los 10 pueblos con más Encanto

Según los usuarios de la Guía Repsol, Ciudad Rodrigo se encuentra entre el Top 10 de los pueblos con más encanto de España y así lo publica en su web.

La famosa guía, ha realizado un reportaje sobre su lista de “Los 10 pueblos con más encanto de España” y como no podía ser menos, Ciudad Rodrigo ocupa un puesto privilegiado, ¡el número 3!.
Ciudad Rodrigo, o Miróbriga como la llamaron sus primeros pobladores, los wetones, ha sido uno de los lugares más comentados y ensalzados de forma más entusiasta por los viajeros usuarios de la Guía Repsol, quien en su página web le dedica estas palabras:  “Todo amante de la arquitectura debe visitar esta ciudad en la que uno se siente como en un auténtico museo al aire libre gracias a lugares como su plaza Mayor, la Catedral o el Castillo. A la valía monumental, se suma el encanto de tomar al aire libre un buen pincho de farinato, su embutido típico, con una copa de vino en los días soleados. Un consejo: un gran plan aquí es recorrer su muralla, desde donde conseguiremos unas vistas increíbles del casco histórico
Dejo el enlace: http://www.guiarepsol.com/es/turismo/tops/los-10-pueblos-de-espana-con-mas-encanto-segun-los-usuarios/

Aprovechando esta entrada del Blog, cabe mencionar que hace escasamente un mes, Destinia, una de las más importantes agencias de viajes online, hizo un ranking a través de su página de Facebook, para que los viajeros usuarios de la agencia, votasen los 7 pueblos más bonitos de España. Y ¿sabéis qué? Como era de esperar, nuevamente Ciudad Rodrigo, entró a formar parte de la lista.

También durante este recién terminado 2.015, el periódico “El Mundo” en su Magazine, público su propia lista de “los 30 pueblos más bonitos de España” elaborada por un grupo de cualificados expertos, que consideraron que Ciudad Rodrigo, era sin duda uno de los pueblos más bellos del país, quedando dentro del Top 10. Entre los expertos que votaron a Ciudad Rodrigo, estaba José María Bermúdez, antropólogo y codirector de excavaciones de Atapuerca y Cristina Morató, periodista, fotógrafa y escritora.


Y si tantos viajeros y expertos, lo dicen, ya no queda duda. Ciudad Rodrigo es uno de los pueblos más bonitos de España. ¿A qué esperas para conocerlo?. Busca la fecha perfecta y haz tu reserva en: http://www.hotel-arcos.com


domingo, 3 de enero de 2016

Historia del CARNAVAL DEL TORO - Fiesta de Interés Turístico Nacional

En esta entrada del Blog, intentaremos resumir la historia del "Carnaval del Toro", será quizás, conociendo este pedacito de la historia de la ciudad, como se pueda llegar a entender el gran arraigo de este animal en las fiestas, que nunca jamás desde que tenemos noticia, han faltado en la celebración del Carnaval, con excepción de los durísimos años de la Guerra de la Independencia.

La figura del toro bravo es intrínseca a los mirobrigenses desde tiempos muy remotos, de hecho este animal ya aparece representado en alguna de las pinturas rupestres de la zona. Sería incomprensible para los mirobrigenses,  una fiesta de Carnaval sin la figura del toro bravo corriendo por las calles de Ciudad Rodrigo.  

No hay que obviar, que la ciudad está enclavada en pleno corazón del “Campo Charro”, que debido a sus condiciones naturales, es una tierra perfecta para la cría del toro bravo. En la actualidad, existen en la provincia más de 150 ganaderías de toro bravo y teniendo en cuenta que la extensión provincial es de poco más de 12.000 Km2, se puede uno hacer a la idea del arraigo social e importancia económica de este animal en nuestra tierra.

Constan documentos de hace más de 500 años en el Archivo Histórico Municipal, que ya demuestran la afición que los mirobrigenses han tenido por las fiestas taurinas. Entre ellos, figura un documento histórico expedido en 1.493 por los Reyes Católicos en el que dan un “tirón de orejas” a los regidores municipales por su desmedida afición a organizar festejos taurinos. Este documento de gran importancia, es el que demuestra que los de Ciudad Rodrigo, son los carnavales más antiguos de España. Extraemos algunos párrafos de dicho documento:

“Don Fernando e Doña Isabel, por la gracia de Dios, rey e reina de Castilla, de León.
A vos el concejo, corregidor, alcaldes, regidores, escuderos, oficiales e omes buenos de la ciudad de Ciudad Rodrigo, salud y gracia. Sepades que al tiempo que Nos mandamos al licenciado Sancho de Frias que fuese a dicha ciudad a tomar e recibir la residencia del licenciado Francisco Vargas del tiempo que por Nos tuvo el oficio de corregimiento desa dicha ciudad le mandamos que tomase las cuentas de los gastos que de ciertos años a esta parte se habían fecho en esa ciudad de los maravedís de le los propios e rentas…

Por las dichas cuentas de los gastos parece que cada año se gastan e distribuyen muchas cuantías de maravedís en comidas e bebidas e en colaciones por ende Nos vos mandamos que agora ni aquí adelante no gastéis ni se gaste de los propios e repartimientos desa dicha ciudad maravedís algunos en las dichas comidas e colaciones ecepto que el día de San Juan de junio de cada año que se pueda gastar fasta tres mil maravedís e nin mas…

E otros por cuanto por los dichos gastos parece que en esa dicha ciudad se corren muchas veces toros e en ellos se hacen gastos demasiados, mandamos que de aquí en adelante non se pague en esa dicha ciudad de los de los propios della ni por repartimiento mas de fasta seis toros cada año repartidos por las fiestas que a vosotros pareciese e bien visto fuer, lo cuales dichos toros, se carguen a las rentas de los propios de la dicha ciudad e se pongan por condición al tiempo  que se arrendaren a los que tomaren e que la carne e cueros dellos quede para los dichos arrendadores…”

No sabemos, si los mirobrigenses a pesar del respeto que siempre mostraron a los Reyes Católicos, en este caso seguirían las reales indicaciones, aunque todo hace pensar que no, ya que en los libros de actas y otros documentos que se conservan, se sigue hablando de correr toros por las calles y cualquier pretexto usado era usado para organizar corridas de toros o novillos. El nacimiento de un príncipe real, la llegada de algún personaje ilustre a Ciudad Rodrigo, hechos de armas favorables, etc… cualquier motivo era válido para correr los toros.

ORIGEN DE LA SUELTA DE TOROS POR LAS CALLES

En el siglo XVI, el Papado anunció que quedaban prohibidas bajo pena de excomunión las corridas de toros en cosos cerrados, algo que fue considerado en Ciudad Rodrigo como una “tragedia” e hizo intervenir a reyes y autoridades, incluso religiosos, en pro de suavizar esta severa norma. Pero fueron los mirobrigenses, los que en un derroche de agudeza popular, se las ingeniaron para tener sus toros. Ya que los toros estaban prohibidos en plazas cerradas, idearon abrir las puertas de la plaza y cerrar las de la muralla que rodea la ciudad. Si Roma prohibía los toros en cosos cerrados, no decía nada de ciudades cerradas. La fiesta, el jolgorio y el bullicio con los toros bravos, podía continuar.

Estas sueltas de toros por la ciudad, en alguna ocasión ocasionaron grandes sustos, una vez provocaron un altercado entre la autoridad civil y la militar, ya que uno de los toros se metió en el Castillo y el alcaide ordenó apresar al toro por haber invadido “zona militar” sin permiso. El pueblo, al quedarse sin su toro pidió al alcaide que devolvieran el toro a la calle, pero éste se negó a soltarlo y tuvo que intervenir la autoridad municipal, ocasionándose un sonado pleito.
En otra ocasión, otro toro llegó a meterse en el patio de una casa solariega y no se sabe si es que el toro no quiso salir o no le dejaron, el caso es que el pequeño patio sirvió como coso improvisado donde continuaron los lances toreros.

DISFRACES Y CARNAVAL 

Otra anécdota curiosa tuvo lugar en 1.525, donde un acuerdo del Cabildo catedralicio, prohíbe a todos los miembros del cabildo que “usen máscaras y jueguen cañas so pena de 100 ducados” y para evitar que estos usasen máscaras sin ser reconocidos, se obligó a lo siguiente, “se ha publicado que el día de la Magdalena ha de haber máscaras y juegos de cañas, se manda que aquel día asistan todos para que se vea que no van (con máscara)”.

Los juegos de cañas, torneos y alardes eran las actividades más habituales en el Ciudad Rodrigo del siglo XVI, ya que como plaza fuerte de ubicación estratégica en la frontera, sus ciudadanos tenían que estar siempre preparados para la guerra. Para regocijo de las clases más populares, se organizaban capeas y corridas de toros, porque según justificaba el rey Felipe II, las corridas eran una actividad muy propia para que sus súbditos estuvieran acostumbrados a los peligros de las guerras.

LOPE DE VEGA EN EL CARNAVAL DE CIUDAD RODRIGO 

Otra de las fechas claves sobre la celebración del Carnaval en Ciudad Rodrigo, aparece en la conocida obra de Lope de Vega “La Buena Guarda”, donde desarrolla un milagro del que ya se hace eco Gonzalo Berceo en sus “Milagros de Nuestra Señora”. La obra de Lope de Vega, fue terminada en 1.610 y el manuscrito original coloca la acción en Ciudad Rodrigo, aunque después se tacharían todas las referencias a ciudades españolas,  sustituyéndolas por extranjeras con el fin de evitar censuras. En ella podemos leer:

 “¿En qué Indias, en qué Francias, 
se celebra el Carnaval
con mayor solicitud?”

Más adelante agrega:
“En la puerta estoy mejor: 
desde aquí los quiero ver. 
Ya pasan. Ya vuelve el son;
pues Carnestolendas son;
sotana no hay que temer”.


Lope en el año 1.580 estudiaba en la Universidad de Salamanca, donde también pasó algunos años desde 1.590 a 1.595, tras ser desterrado de Madrid. En su tiempo de estudiante visitó Ciudad Rodrigo durante sus fiestas carnestolendas y por ello se refirió a él en el manuscrito de su libro.

EL CARNAVAL Y LAS GUERRAS 

El siglo XVII fue terrible para la ciudad, las crisis sociales y económicas que afectaron a toda España y las guerras con Portugal, asolaron de forma especial esta tierra. Con el siglo XVIII y la llegada de la dinastía de los Borbones a España, llega nuevamente a Ciudad Rodrigo la guerra, en este caso la de Sucesión, ya que la ciudad desde un primer momento levantó la bandera en favor de Felipe V. La ciudad es tomada por los portugueses, quienes la saquean arrasando los campos que la rodean. Una vez terminada la terrible guerra y la población va alcanzando un mayor desarrollo económico y social, también se recupera la alegría y las ganas de fiesta. En la sesión de 1.732 el Ayuntamiento toma el siguiente acuerdo:

“Ablose en este Ayuntamiento largamente en razón de aver pasado muchos años por la Calamidad y Contratiempos padecidos con la Guerra, sin que se ayan executado Corridas de toros enesta Ziudad, siendo así que se practicaba antes della una Corrida anual en cada año para cuyo fin e efecto que llaman junterias, contribuya con la porción de toros estipuladas en las Concordias entre Ziudad y tierra acerca de dichas yunterías y considerándose que de el restrablecimiento aya corrida anual…”

Añadiendo que todo ello sea para regocijo del pueblo, además de que con esta fiesta se contribuirá a atraer forasteros para beneficio y utilidad del comercio.

A partir del año 1.732, los acuerdos municipales sobre la celebración del Carnaval con corridas de toros van apareciendo continuamente año tras año, de forma interrumpida hasta nuestros días. Los Carnavales, se hacían para divertimento del pueblo. Transcribimos literalmente el acuerdo carnavalero de 1.737. “desterrar en parte la melancolía originada por tan repetidas enfermedades que se han padecido y se están padeciendo”. 

Los gobernantes, quieren que los ciudadanos por unos días se olviden de las miserias de la época, parece ser que aplicando el mismo principio que los emperadores romanos del “panen e circus” (pan y circo. O al menos la segunda parte).

Hubo ocasiones, en que las Arcas municipales estuvieron vacías, entonces se encargaba a dos regidores que ostentaban el título de Comisarios de Fiestas, que pidan a los ganaderos de la zona los novillos para ser corridos durante las carnestolendas (carnaval), o bien algún regidor es quien ofrece de forma desinteresada sus toros.



Ya en el año 1.909, hubo unas graves inundaciones que destruyeron muchas viviendas del conocido barrio el “Arrabal del Puente” (a extramuros), el Ayuntamiento se planteó la suspensión del Carnaval pensando que los mirobrigenses no tendrían especiales ganas de fiestas y con el fin de emplear el dinero de los toros en ayudar a los damnificados. El clamor popular en contra de dicha idea, hizo que la propuesta no fructificara y por acuerdo se puede decir que unánime de todos los mirobrigenses, se corrieron los toros como manda la tradición. Como testimonio de esta manifestación popular, han quedado unas coplas de la época:

Y queremos que haya toros,
blancos, negros o embolados
o aunque sean de cartón.  


Foto antigua: Carnaval del Toro (Ciudad Rodrigo)
En 1.929, se publica una Orden Real prohibiendo las capeas en los pueblos, ante la evidente preocupación de las autoridades municipales,  (gobernaba el Ayuntamiento D. Manuel Sánchez-Arjona y de Velasco, conocido como por los mirobrigenses como “El Buen Alcalde”, y que llegaba a aportar de peculio y de forma anónima el dinero necesario cuando éste faltaba), organizó entrevistas con el General Primo de Rivera sobre las que se cuenta que ante la insistencia del “Buen Alcalde”, llegó a exclamar: “Pero, coño, Manolo ¿cómo quieres que eche para atrás una Orden firmada por el Rey?”. Pero finalmente consiguió de Primo de Rivera una fórmula para continuar con las fiestas. El Gobernador Civil de la provincia recibió instrucciones para que hiciera la vista gorda o mirase para otra parte para no ver las capeas del Carnaval mirobrigense. El pueblo, agradecido, le sacó la siguiente canción:

Toreros de postín
nos trajo Don Manolo
cuando se fue a Madrid
a gestionar los toros. 
Gracias debemos darle
Pues sino es por su gestión
nos quedamos sin toros
nos quedamos sin toros
en esta población


Durante la Guerra Civil, a pesar de la tragedia que toda España estaba viviendo y de la falta de juventud, también se celebró el Carnaval, aunque por supuesto, no con toda la alegría que los caracteriza.

Completando la historia, durante el mandato de Franco, el Carnaval fue tratado de eliminar o al menos, tratado de reducir a la mínima expresión. Ciudad Rodrigo, para evitar que desapareciese, tuvo que disfrazarlo  y pasaron a identificarse como “Fiestas Tradicionales”, aunque para el pueblo, el nombre no cambió nada y seguían siendo Carnavales, únicamente era en los programas oficiales es donde aparecía la denominación legal exigida de “Fiestas Tradicionales”. Y fue aún no hace demasiados años, cuando volvió a recuperar su nombre, sumándosele además un apellido que lo identifica y singulariza, como si de una denominación de origen se tratase, el CARNAVAL DEL TORO. Declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional.

martes, 29 de diciembre de 2015

Mirobrigenses Ilustres: Feliciano de Silva (1480-1554)

Inauguramos la sección de mirobrigenses ilustres con el famosísimo escritor del siglo de Oro español, Feliciano de Silva.

Feliciano nació, vivió y murió en Ciudad Rodrigo, descendía de una poderosa familia. Su abuelo, Hernando de Silva, fue justicia mayor y corregidor de Ciudad Rodrigo y su padre, Tristán de Silva, fue regidor de Ciudad Rodrigo, alcalde de Madrid, estuvo años al servicio de los Reyes Católicos participando en la conquista de Granada y se le reconoce como cronista de Carlos V.

En 1.507, Feliciano de Silva ya pudo estar siguiendo los pasos de su padre convertido en regidor de Ciudad Rodrigo, tarea que compartió con la de árbitro en los tribunales o representando al Cabildo en el Concilio de Salamanca y según reza en su testamento, en el periodo comprendido entre 1515 y 1530 prestó sus servicios al emperador Carlos V durante 2 años.

No obstante, al contrario de lo que cabía esperar de un hidalgo en una población como la de Ciudad Rodrigo del siglo XVI (época dorada de la ciudad), la pasión de Feliciano eran los libros. Estudió en la universidad de Salamanca y tuvo vínculos amistosos con otros autores de su época que vivían por la zona, como Alonso Nuñez de Reinoso y Jorge de Montemayor, quienes además de tener grandes lazos de amistad con Feliciano, manifestaron un gran influjo literario del mirobrigense. También se cree que estuvo en contacto con el autor de “Palmerín de Oliva” y del “Primaleón” que más tarde se ha sabido que también era de Ciudad Rodrigo.

Hacia el año 1.520 se casó en la iglesia de San Cristóbal con Gracia, hija de un judío converso, ante la oposición de toda su familia, que no veían con buenos ojos que el regidor de la ciudad se casase con la hija de un judío, por lo que decidieron casarse de forma furtiva, según escritos de la época. Con ella tuvo 7 hijos, 4 hijos y 3 hijas.

Su hijo Diego, partió en 1.538 a la recién descubierta América y allí participó en la conquista de Perú, siendo nombrado alcalde de Cuzco tras el asesinato de Francisco Pizarro y siendo protector del Inca Garcilaso de la Vega, quien se refiere a él como su “padrino de confirmación”. Su segundo hijo, fue fraile de la orden de Santiago, bajo el nombre de Fray Luis de Silva. El tercero llamado también Feliciano, es al que se refiere Barrantes Maldonado en sus “Ilustraciones de la Casa de la Niebla”, al decir que la duquesa de Medina-Sidonia fue rescatada  del Guadalquivir por un “caballero paje del Duque, llamado Feliciano de Silva, natural de Ciudad Rodrigo”. Su hija, Doña María de Silva tuvo por fortuna casarse con Don Fadrique de Toledo, Clavero de Calatrava y nieto del I Duque de Alba, a pesar de los intentos de impedir la boda por la familia de él, debido nuevamente al origen judío de su madre, Gracia. Menos afortunadas fueron sus otras dos hijas, Aldonza e Isabel, hasta el punto que Feliciano, las benefició en la herencia “atento que son mujeres y son muy pobres”.  De los otros dos hijos, nada se sabe.

El hermano mayor de Feliciano, se llamó Tristán como su padre, sin embargo se dice que al segundo hijo decidió bautizarlo Feliciano porque en vez de un suceso triste le anunció un acontecimiento feliz. El 14 de Mayo de 1496, falleció su padre, mejorando en el testamento a su hijo Feliciano a quien deja la mayor parte de sus inmuebles en Ciudad Rodrigo. 

Gracias a un largo pleito que Gracia, ya viuda de Feliciano tuvo en la Chancillería de Valladolid, se sabe cuáles fueron las casas que Feliciano tuvo en Ciudad Rodrigo. “Las casas de su padre (Tristán de Silva) estaban situadas en el barrio que dicen de Sant isidro, cerca de la Puerta del Conde”, según las palabras de los testigos del pleito puede afirmarse que en esas casas cercanas a la Puerta del Conde nació y vivió durante años el literato Feliciano de Silva.

De la casa que llegó a tener troneras y torres fuertes de Feliciano de Silva, solamente queda una portada de grandes dovelas y un escudo con león rampante, que a finales del siglo XV levantó el poderoso linaje de los Silva. Uno de los más poderosos de la ciudad y junto a los Pacheco, rivales y enemigos de los Águila y los Chaves, de quienes aún se conservan palacios en la ciudad. 



Son muchas las obras destacadas de Feliciano de Silva, entre ellas destacan los libros del ciclo “Amadís de Gaula”, su Segunda Celestina (1534) la cual alcanzó 4 reimpresiones y sobre todo sus libros de caballerías. Dice Miguel de Cervantes en la Primera Parte del famosisímo Quijote, que uno de los principales motivos por los que al hidalgo protagonista se le secó el juicio fue por su afición a los libros de caballería, y más concretamente a su devoción por los escritos por Feliciano de Silva, “ningunos le parecían tan bien como los que compuso el famoso Feliciano de Silva”. De hecho, en “El Quijote” se plasman varios fragmentos de libros de Feliciano, aludiendo el estilo pretencioso y rebuscado del autor, como el conocidísimo “la razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura…” o el los altos cielos que de vuestra divinidad divinamente con las estrellas se fortifican, y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra grandeza.” Frases de Feliciano de Silva que a Don Quijote le parecían perlas.

Restos Convento de Santo Domingo
La fama de sus obras, se extendió rápidamente entre el mundo cortesano del siglo XVI, llegando incluso a dar origen a diversidad de juegos. Pero como es habitual en estos casos, su trabajo contó con encendidos detractores y sus obras caballerescas hicieron correr mucha tinta de los escritores moralistas de la época, enemigos de la ficción caballeresca. Algunos se escudaron en el anonimato para desprestigiar a Feliciano de forma satírica (léase “los humildes de Maldonado”). Sin embargo, los libros del mirobrigense, no se resintieron con los ataques recibidos, llegándose a considerar moda en aquella época.

Su influjo se deja notar en las obras de otros escritores de gran renombre, incluso traspasando fronteras. Shakespeare presentó un personaje llamado “Florisquel” en su “Cuento de Invierno”.

Feliciano de Silva falleció el 24 de junio 1554, y tal y como lo pedía en su testamento fue enterrado en el desaparecido Convento de Santo Domingo, fundado por su familia en Ciudad Rodrigo. 


lunes, 31 de agosto de 2015

Promoción "A los pies de la Catedral"

Traemos una fantástica promoción para disfrutar de Ciudad Rodrigo durante los meses de Septiembre, Noviembre y Diciembre 2015 y Enero y Febrero 2016.

La promo, incluye 1 Noche de alojamiento en el Hotel Arcos ***, en una habitación Doble con Balcón con vistas a la Catedral de "Santa María" (Monumento Nacional) y a la Capilla del Primer Marqués de Cerralbo en régimen de Alojamiento y Desayuno y con la opción de poder dejar la habitación hasta las 13:00H. 

Como el hotel cuenta con una ubicación inmejorable en pleno recinto amurallado de Ciudad Rodrigo, tiene incluida también 1 plaza de Parking Video-Vigilado con ascensor directo a la zona de habitaciones, para que se olvide del coche durante su estancia en la ciudad. 

Reservando esta promoción, se incluyen también, entradas para visitar la Catedral, el Claustro, el impresionante Coro, obra de Rodrigo Alemán y el Museo Catedralicio con piezas históricas de gran importancia como el Libro de Horas de la reina Isabel "La Católica", y entradas para el original "Museo del Orinal", si has leído bien, en Ciudad Rodrigo está uno de los museos más originales del mundo. Cuenta con más de 1.300 piezas traídas de 27 países, y de distintas épocas, materiales y clases sociales. 

Todo esto, por sólo 33€ por persona. 


Aconsejamos, completar la escapada visitando la Exposición del Palacio de "Los Águila" sobre "La Guerra de la Independencia", de entrada gratuita.  

Condiciones de la Promoción:

- IVA Incluido en precios.
- Válido para alojamiento en Habitación Doble. 
- Válido durante los meses de Septiembre, Noviembre, Diciembre 2015 y Enero y Febrero 2016, excepto puentes y Carnaval. 
- Se garantiza Habitación con vistas a la Catedral y plaza de parking. De no haber disponibilidad de alguno de estos servicios, se le informaría antes de realizar la reserva. 
- Válido únicamente para reservas realizadas contactando de forma directa en el Hotel a través del Teléfono 923480001 o del E-mail: info@hotel-arcos.com, o a través de su agencia de viajes habitual. 
- Cancelación sin gastos, con un mínimo de antelación de 72 horas antes de la fecha de llegada. Si cancelase fuera de dicho plazo o no se presentase en el hotel, se cobraría el 100% de la reserva en concepto de gastos de cancelación. 



domingo, 9 de agosto de 2015

Una semana Mágica en Ciudad Rodrigo "Feria de Teatro de Castilla y León"

Cualquier excusa es buena para visitar Ciudad Rodrigo, pero si hay una semana en la que brilla con más magia que nunca, es sin duda durante la semana de la Feria de Teatro de Castilla y León, que se celebra de forma anual en Ciudad Rodrigo a finales de agosto. Este año, será desde el martes 25 hasta el sábado 29 de agosto.

Durante esta semana, Ciudad Rodrigo se convierte en un bello escenario que da cabida a 49 obras, que se estrenarán durante los días de la feria, inundando de creatividad cada rincón de la histórica Ciudad Rodrigo. Convertida en un indispensable referente de exhibición artística a nivel internacional.
Muchos de los lugares más representativos de la riqueza patrimonial de Ciudad Rodrigo, abren sus puertas convertidos en escenarios teatrales privilegiados, como el Claustro de la Catedral de Santa María (Monumento Nacional), el Palacio de los Águila, las ruinas del convento de San Francisco de Asís, o las mismas calles del Centro Histórico de la ciudad. Todas las obras representadas,  son de gran calidad, ya que son cuidadosamente elegidas entre las más de 1.000 propuestas presentadas para participar.


A pesar de que cada Feria es mágica, la de 2.015 es más especial aún si cabe, ya que cumple la mayoría de edad, con su 18ª Edición. Como novedad, contará con diferentes actividades escénicas vinculadas muy estrechamente al V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, una de ellas usará como escenario el Río Águeda.

Durante esta semana, tienen cabida tanto niños como adultos, ya que entre los espectáculos, habrá 15 montajes dirigidos especialmente al público infantil y familiar. En la programación de la Feria, se incluyen además una serie de actividades que fomentan la participación e interacción del público.

Especialmente para los más pequeños, cada mañana se pone en marcha el espacio gratuito “Divierteatro” en la céntrica plaza del “Buen Alcalde” enfocado a niños y jóvenes de entre 6 y 16 años, con talleres pedagógicos, animación infantil, pintacaras, juegos, marionetas, etc…

Una semana Mágica.

Información y Reservas: 
Hotel Arcos***
Teléfono: 923480001
E-mail: info@hotel-arcos.com
Web: 
www.hoteles-arcos.com